Darmstadt, Alemania. El GSI Helmholtzzentrum, un epicentro de investigación de clase mundial, está llevando a cabo un ambicioso proyecto para desentrañar los misterios de la materia y avanzar en la lucha contra el cáncer con “FAIR”, un acelerador de partículas que exige una infraestructura tecnológica sin precedentes. Para ello, el centro ha construido el “Green IT Cube”, un innovador centro de datos de alto rendimiento concebido como un laboratorio para la investigación y la innovación abierta.
Con un flujo de datos que alcanza los 1.000 gigabytes por segundo, el “Green IT Cube” necesitaba una solución de refrigeración que fuera más allá de los límites convencionales. Las soluciones de aire tradicionales no podían seguir el ritmo. Fue aquí, en el cruce entre la ciencia de vanguardia y la ingeniería de precisión, donde Rittal entró en juego.
El GSI buscaba un socio, no un simple proveedor, y Rittal demostró que podía ofrecer más que tecnología. La propuesta se basó en una unidad de infraestructura de refrigeración líquida directa (Direct Liquid Cooling) capaz de ofrecer hasta 12 megavatios de potencia.
Este sistema es el doble de eficiente que las soluciones de aire, logrando un PUE inferior a 1,07, lo que significa que menos del 7% de la energía se utiliza para la refrigeración. Sin duda, se trata de una cifra impresionante que, además, se complementa con un sistema de reutilización del calor residual para calentar los edificios de oficinas y la cafetería del GSI, creando un ciclo de energía virtuoso.
Pero la implementación fue un desafío en sí mismo. Una unidad de 11.250 kg y casi tres metros de altura debía ser maniobrada con precisión quirúrgica en un espacio con estrictas restricciones de peso. El equipo de Rittal se enfrentó a esta hazaña logística como un reto, preparando almohadillas de distribución de peso para repartir la carga y asegurar una instalación perfecta.
El “Green IT Cube” es más que un centro de datos, es un motor para la innovación. Al proporcionar la infraestructura de vanguardia necesaria, Rittal ha habilitado la computación de alto rendimiento que le permite al GSI explorar los misterios más profundos del universo.
Tras varios meses de planificación, preparación y coordinación, el proyecto empezó oficialmente a finales de 2024. En la primavera de 2025, la planta de Rittal en Italia entregó la CDU, desarrollado por el equipo de Rittal Alemania y Rittal India. Finalmente, la instalación se realizó a finales de abril de 2025.
Este proyecto es un ejemplo brillante de cómo la colaboración entre la industria y la investigación puede derribar barreras técnicas para acelerar el progreso científico; así como el papel de Rittal, ya o solamente como proveedor de componentes, sino como un socio estratégico que ofrece soluciones completas, impulsando el avance tecnológico que nos acerca a la resolución de problemas que afectan a toda la humanidad.



