En todo lugar existen una serie de infraestructuras esenciales que deben seguir prestando servicio incluso en los momentos más críticos. Hospitales y centros sanitarios, por supuesto, pero también medios de transporte público, centros educativos y todo el sistema de telecomunicaciones deben demostrar su resiliencia al ser básicos para los ciudadanos.
Situaciones como el apagón del 28 de abril ponen a prueba la resistencia y capacidad de respuesta de las instalaciones y equipos directamente implicados. Asegurar la continuidad del suministro en casos de emergencia con la menor disrupción posible es clave para minimizar el impacto para los públicos afectados.
A raíz de esta incidencia general, Spain DC valora que las empresas con sus servidores y datos alojados en centros de datos no viesen alterada su capacidad ni seguridad, lo que “evidencia el papel esencial que desempeña nuestro sector en la estabilidad del ecosistema digital español”.
Para ello, hay empresas que, más allá de su actividad central y cotidiana, son proveedoras de equipos auxiliares que facilitan la labor de mantener el suministro energético en momentos especialmente comprometidos.
El caso de los centros de datos tiene paralelismos con otras organizaciones privadas que prestan un servicio esencial como es la energía, como expondremos a continuación.
Energía equivalente al consumo de 20.000 personas
Nuestra empresa, LoxamHune, líder en alquiler de maquinaria y suministro de energía para distintos sectores, cuenta con una división, LoxamHune Power, que ofrece el alquiler de grupos electrógenos como solución para las empresas frente a cortes de energía, sin necesidad de disponer de una instalación eléctrica fija.
En concreto y durante el apagón de abril, aportó sus equipos para cubrir servicios básicos en España y Portugal. El volumen total de energía suministrado, 10 Mvas (millones de voltio-amperios), equivalía al consumo diario de un pueblo de 20.000 personas, un gran centro comercial o más de 21.000 hogares.
Tras el apagón, empezamos a atender llamadas que solicitaban equipos para reabastecer a distintos centros e instalaciones de la Península, y fue priorizando los servicios de suministro según el nivel de urgencia.
Ante el aluvión de necesidades, decidimos de manera inmediata hacer una selección de prioridades, dando preferencia a sectores críticos como hospitales, compañías eléctricas, suministradoras de agua… Una vez abastecidos los primeros servicios, la empresa amplió el suministro a otros sectores importantes, como laboratorios y centros logísticos agroalimentarios.
Otro ejemplo de asistencia en situaciones críticas se puso de manifiesto. Mientras se trabajaba en el restablecimiento de la energía en las zonas afectadas, se contribuyó con la instalación de 30 grupos electrógenos con un total de 15 Mvas de potencia. El personal estuvo 24h disponible para cualquier necesidad, y desde la delegación valenciana dio servicio de maquinaria, bombas de agua y suministro de energía.
Situaciones extremas que requieren de soluciones rápidas y eficientes. En conclusión, me gustaría destacar la importancia de contar con la colaboración y los recursos de las empresas privadas para cubrir las necesidades más urgentes y ayudar a restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.

