Con motivo del Día Internacional del Data Center y para concienciar sobre su importancia, la Asociación Española de Data Centers (Spain DC) ha apagado las emblemáticas pantallas de la madrileña plaza de Callao como muestra de que sin esta infraestructura crítica cualquier herramienta digital no funcionaría.
· Según el último informe de Spain DC, se estima que el sector de los centros de datos recibirá más de 58.000 millones de euros en inversiones directas e indirectas hasta 2030, con un aumento del 90% de la demanda.
· El impacto de los centros de datos en la economía española representa ya cerca del 2,5% del PIB, una contribución a la economía que supera los 70.000 millones de euros y medio millón de empleos que actualmente genera el ecosistema digital en nuestro país.
· Emilio Diaz, presidente de Spain DC: “España no se puede permitir perder el tren de la digitalización, quedar rezagada de esta cuarta revolución industrial en la que hemos partido con ventaja, pero donde estamos perdiendo velocidad. Tenemos que hacer un esfuerzo significativo en términos de inversión en infraestructura digital e incremento de redes de distribución eléctrica, que se han quedado obsoletas para las necesidades actuales”.
Madrid, 26 de marzo de 2025 – Spain DC, la Asociación Española de Data Centers, ha querido reivindicar este sector estratégico con el apagado de las emblemáticas pantallas de la madrileña plaza de Callao con motivo del Día Internacional del Data Center, que se celebra hoy en todo el mundo. Con este gesto, la asociación pretende concienciar tanto a las administraciones como a la población general de que los centros de datos no solo son la base de la economía digital de un país, sino que forman parte del día a día de los ciudadanos.
“Sin centros de datos no hay WhatsApp, ni series de Netflix o HBO, no hay videollamadas, ni teletrabajo, ni pagos online. Pero tampoco hay transacciones bancarias, ni citas médicas en remoto, no hay tecnología posible, no habría IA. Simplemente, y eso es lo que hemos querido demostrar en Callao, sin centros de datos nos fundiríamos a negro”, ha explicado Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC durante el desayuno celebrado esta mañana en el espacio Zenit The Studio de Madrid.
España está experimentando en los últimos años un notable crecimiento del sector de los centros de datos. Según el último informe de Spain DC, nuestro país recibirá de aquí a 2030 más de 58.000 millones de euros de inversión directa e indirecta, multiplicando por siete la actual potencia instalada hasta superar los 2.100 MW. Un crecimiento que se refleja en el aumento de demanda impulsada por la digitalización, el consumo de servicios en la nube y la adopción de tecnologías emergentes. Según la asociación, de aquí a cuatro años la demanda de centros de datos crecerá un 90% pasando de los 1.589 exabytes actuales a 3.028 exabytes en 2028.
A pesar de estas previsiones de crecimiento, España ha perdido posiciones con respecto al conjunto de Europa y para cerrar esta brecha nuestro país necesitaría llegar a un crecimiento anual promedio del 22,5%, frente al 20% actual. Un riesgo para el futuro económico de nuestro país, según Emilio Diaz, presidente de Spain DC: “España no se puede permitir perder el tren de la digitalización, quedar rezagada de esta cuarta revolución industrial en la que hemos partido con ventaja, pero donde estamos perdiendo velocidad. Necesitamos que las administraciones entiendan que la digitalización no es una opción, tenemos que hacer un esfuerzo significativo en términos de inversión en infraestructura digital e incremento de redes de distribución eléctrica, que se han quedado obsoletas para las necesidades actuales”.
Diaz también se ha referido durante su intervención al impacto de los centros de datos en la economía española, que representa ya cerca del 2,5% del PIB, una contribución que supera los 70.000 millones de euros y medio millón de empleos que actualmente genera el ecosistema digital en nuestro país.
Un sector nativo sostenible
Este auge del sector de los centros de datos en España tiene una razón clave: el país es uno de los mayores productores de energía renovable del mundo y eso permite que los centros de datos en nuestro país se nutran de energía certificada 100% verde. Pero hay dos factores adicionales que refuerzan su atractivo: la ubicación y la conectividad. España ocupa una posición estratégica entre Europa, África y América, lo que la convierte en un punto clave para el tráfico global de datos y cuenta con una sólida red de conexiones terrestres y marinas, así como una de las mejores infraestructuras logísticas del mundo.
Los centros de datos en España representan menos del 0,2% del consumo eléctrico nacional, significativamente por debajo del 3-4% registrado en otros mercados europeos y del 5% en Estados Unidos. Además, en cuanto al consumo de agua, los nuevos centros de procesamiento de datos emplean sistemas de circuito cerrado, que recirculan el agua en lugar de consumirla continuamente, para reducir considerablemente su consumo, hasta niveles inferiores al necesario para mantener una hectárea de regadío. Adicionalmente, se están explorando soluciones de liquid cooling con compuestos alternativos al agua, como pueden ser soluciones alcohólicas, que permiten sumergir los componentes informáticos directamente en el líquido, eficientando enormemente el traspaso térmico. Los centros de datos, además, tienen capacidad para entregar el “calor” que generan, para diferentes usos, como el sistema de calefacción o agua caliente de hospitales, colegios, estaciones de tren o autobús, piscinas municipales, etc.

