El sector del alquiler de maquinaria responde al ‘boom’ de construcción de los data centers
David García Díaz, Director Comercial y de Marketing de LoxamHune
La demanda de los centros de datos se ha disparado en España, donde se prevé que las inversiones directas podrían superar los 14.000 millones de euros entre 2026 y 2030, según estimaciones de Spain DC. CBRE sitúa a España con 143 centros, por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia y otros países europeos; y en concreto, La Comunidad de Madrid lidera el sector de los centros de datos en España, con casi el 55% de la capacidad total instalada.
Ya hay varios grandes proyectos en marcha en el territorio nacional: uno de ellos es el centro de datos de hiperescala que se ubicará en Villanueva de Gállego (Zaragoza), con una inversión de 3.200 millones de euros, por parte de Vantage Data Centers y aragonesa Desarrollos Ecoindustriales. Se prevé que su construcción se prolongará durante diez años.
Otro ejemplo es la empresa Sierra DC, cuyo centro de datos en la Ciudad Industrial y Tecnológica y Área de Innovación (Citai) de Granada ha supuesto una inversión de 1.000 millones de euros, y que estará operativo en un año. También en el sur, la firma tecnológica Templus está impulsando una red de centros de datos en Sevilla, Málaga y Ceuta, con el objetivo de alcanzar los 300 clientes en la zona a finales de 2026.
Oportunidades para constructoras y sus proveedores
Antonio González, director de operaciones en nLighten España, subraya que los centros de datos están transformando el valor de los inmuebles urbanos. Para el directivo, “en un contexto en el que la demanda digital crece exponencialmente, los datos se han convertido en una nueva unidad de ocupación del espacio. Esto requiere un nuevo diálogo entre la tecnología y el sector inmobiliario. A cambio -continúa- “ofrecen estabilidad, rentabilidad a largo plazo y un uso compatible con zonas de baja ocupación”.
Y es que los proyectos realizados y los previstos van a exigir, lógicamente, un esfuerzo equivalente de inversión: suministro de maquinaria y grupos electrógenos; instalación de sistemas de refrigeración y climatización esenciales para mantener la temperatura adecuada; equipos especializados para trabajos en altura y maquinaria generalista, por señalar los fundamentales.
Con el fin de garantizar un proceso eficiente y sostenible, la alternativa de un proveedor que sea capaz de suministrar una amplia gama de servicios se presenta como la solución más viable para las empresas constructoras.
Por enumerar algunas de las ventajas que supone optar por alquiler de maquinaria y equipos fiable: ahorro de costes inicial, la flexibilidad para elegir la maquinaria y duración del alquiler, la disponibilidad inmediata de equipos modernos y bien mantenidos, el mantenimiento y soporte técnico incluido, y la asesoría de expertos para optimizar el uso del equipo en cada proyecto.

Además, no requiere inversión inicial, lo que evita el alto coste de comprar maquinaria, pagando solo por el tiempo de uso. Y aporta flexibilidad, al permitir alquilar el equipo que se necesita por el tiempo requerido, adaptándolo a la duración del proyecto. Por tanto, el alquiler permite un control total del gasto y evita sorpresas.
Las empresas alquiladoras como LoxamHune se encargan del mantenimiento periódico y las reparaciones. Cuentan con expertos que brindan asesoramiento para elegir el equipo adecuado y ofrecen soporte técnico en caso de avería.
Gracias al riguroso mantenimiento de los equipos, se puede acceder a una amplia gama de maquinaria de última generación en óptimas condiciones. Los equipos incluyen tecnologías avanzadas que incrementan la seguridad de los operarios y reducen riesgos de accidentes.
Por otro lado, la disponibilidad inmediata de equipos adecuados para cada tarea, junto con el asesoramiento técnico, ayuda a optimizar la eficiencia del proyecto.
En resumen, el sector de la construcción, incluyendo tanto a las empresas punteras del sector como a las compañías de alquiler de maquinaria y equipos, vive una situación inmejorable de aprovechar con solvencia las oportunidades que un país como España ofrece para la implantación de los centros de datos.

